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Scrapeando Google y consiguiendo que nos cerraran la puerta antes de entrar

Intentamos montar una automatización para encontrar negocios, extraer información y generar mensajes personalizados. Nunca llegó a producción: Google detectó el patrón y nos cerró la puerta antes de empezar.

Scrapeando Google y consiguiendo que nos cerraran la puerta antes de entrar
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Nunca llegamos a lanzarlo. Google se encargó de eso primero.

El plan

Para quien no esté en esto: Camoufox es un navegador automatizado pensado para parecer humano cuando un programa navega por internet en tu lugar — la idea es que las webs no se den cuenta de que detrás no hay una persona, sino un script. Lo usábamos para casi todo en este proyecto.

El plan tenía dos pasos:

  1. Buscar en Google negocios o cuentas de Instagram según unos criterios — un sector, una zona, lo que tocara. De ahí sacábamos y formateábamos lo que nos interesaba: correo, teléfono, enlace a la web.
  2. Scrapear la web de cada negocio, para darle contexto al LLM (el modelo de lenguaje que generaba el mensaje) y que el asunto y el cuerpo del email no salieran genéricos, sino algo que sonara a que de verdad habíamos mirado su negocio.

Sobre el papel, bien pensado. En la práctica, Google nos paró los pies casi de inmediato.


El bloqueo

El bloqueo llegaba en forma de captcha: en cuanto el bot pasaba de cierto punto, Google le plantaba un captcha delante, sabiendo perfectamente que un script no lo iba a resolver. Por debajo, la respuesta que recibíamos era un 40X — no recuerdo si era 403 (acceso denegado) o 429 (demasiadas peticiones), pero el efecto era el mismo: puerta cerrada.

El problema de fondo no era el volumen en sí, sino el patrón. Como usábamos Camoufox como si fuera el propio navegador para hacer las búsquedas en Google, se generaba un bucle de llamadas que, para nosotros, eran "vamos a buscar el siguiente negocio de la lista" — pero para Google eran una secuencia de peticiones idénticas, una detrás de otra, con la regularidad de un script. Y eso es justo lo que un sistema antibot está entrenado para oler.


El desenlace

Nunca llegó a producción. Nunca llegó a mandarse un solo mensaje generado con esta vía. Se quedó en pruebas, peleando con captchas, antes de que decidiéramos que no merecía la pena seguir empujando contra un muro que Google había construido a propósito para gente exactamente como nosotros.

Lo dejamos descartado. Pero los workflows de n8n siguen ahí guardados, por si algún día le doy otra vuelta — con más calma entre peticiones, con otro enfoque, o simplemente con la paciencia que nos faltó la primera vez.


La lección

No hay moraleja heroica esta vez, solo un recordatorio: cuando una empresa lleva años defendiéndose de bots, no vas a colarte a la primera con un script y buenas intenciones. A veces la lección no es "cómo lo arreglamos", sino "cuándo soltarlo".

Jose Maria Gomez Lobato
Escrito por

Jose Maria Gomez Lobato

Desarrollador web y cofundador de Nebula Systems. Trabajo creando soluciones donde la inteligencia artificial se convierte en herramientas reales, combinando desarrollo, automatización y curiosidad por entender cómo funciona todo por dentro.